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Sí, los ilustradores tenemos cierta organizción y seguimos unos horarios. Existe aún la creencia de esa vida bohemia que llevan los artistas. Y ojo, que no somos artistas como tal, somos ilustradores que comunicamos en función de las necesidades del cliente. Ya sea que ilustremos literatura, libro de texto, un cartel o un manual de instrucciones, estamos ofreciendo un servicio. Aún así, la idea de no tener un trabajo al uso o de oficina puede dar pie a esa creencia.

Pero nada más lejos, los ilustradores que conozco no se levantan a las tres de la tarde porque han estado de fiesta, ni viven en las nubes ni nada por el estilo. Somos gente seria que cumplimos con nuestro trabajo y con las fechas de entrega. Tenemos nuestros horarios normales de levantarnos por la mañana, trabajamos como cualquier otra persona (en casa o en un estudio), y algunos hasta tienen familia. No trasnochamos, a menos que estemos de entregas y nos falten horas (o salgamos algún fin de semana, que entraría dentro de lo normal).

Estos horarios los va adoptando cada uno con los años, cuando te das cuenta de que organizándote aprovechas mejor el tiempo. Además en mi caso, cuando trabajas con libro de texto, casi todos los días estás comunicándote con el editor, y ellos tienen horarios de trabajo de oficina, así que te adaptas a eso. Pero cuando empezaba en esto reconozco que era bastante caótica. Yo, que siempre he sido de madrugar, me levantaba a las 10-11 de la mañana y no aprovechaba bien el tiempo. Así que si me lees y estás empezando, o ya trabajas como ilustrador pero te cuesta planificar, tal vez te interese saber cómo podrías organizarte mejor:

1 – Márcate unos horarios: Si crees que te servirá de ayuda, hazte con una agenda y un planificador y distribuye las horas en las que vayas a trabajar en tramos. Por ejemplo:
– Responder y enviar emails y atender redes sociales de 8 a 9.
– Dibujar y enviar cosas al editor/cliente de 9 a 12:30.
– Estiramientos/yoga y ducha de 12:30 a 13:30.
– Comer de 13:30 a 14:30.
– Trabajar un poco en ese proyecto personal que te traes entre manos de 14:30 a 16h.
– Seguir dibujando de 16 a 18h.
– Investigar y buscar posibles clientes de 18 a 19h…
No es difícil encontrar planificadores en cualquier papelería o gran superficie. Y si no, siempre puedes descargar alguno como este planificador semanal, o este planificador diario.

2 – Disciplina, evitar las distracciones: Esta es una de las partes que reconozco que más me cuestan. Cuando toca trabajar con el ordenador es difícil no sucumbir a los cantos de sirena de internet y acabar viendo vídeos de gatitos. O ponerse a limpiar. O tender la lavadora. Pero hay que ser fuerte. Apagar el móvil o alejarlo de ti para no ver las notificaciones, ponerte música, alejar de tu cabeza el pensamiento de que hay una pelusa debajo del sofá que tiene que ser aspirada… Hace un tiempo leí acerca de la técnica Pomodoro, que se trata de dividir el tiempo en intervalos de 25 minutos llamados pomodoros, seguidos de 5 minutos de descanso para mirar esos vídeos de gatitos que tanto te atraen. Para ello puedes conseguir un temporizador (uno de esos de cocina serviría) o utilizar el del móvil. No he empleado aún esta técnica, pero si alguien lo hace que me cuente en comentarios qué tal le funciona.

Tiza, gata blanca, gato blanco, ilustrador con gato,
Hola humana, he venido a distraerte, que te veo muy concentrada…

3 – Busca cuál es tu momento del día más productivo: Para unos será a primera hora de la mañana, para otros por la tarde… En mi caso siempre he sido más productiva por las mañanas, pero últimamente por el tipo de proyecto que llevo entre manos, noto que a partir de las 5 de la tarde hasta las 22h aprovecho mucho mejor y lo dedico a dibujar. Al estar más tranquila y no estar tan pendiente de emails noto que adelanto muchísimo más que por las mañanas.

4 – Saber parar, saber cerrar ciclos, saber poner punto final: A veces le estamos dando demasiadas vueltas al trabajo que tenemos entre manos y seguimos insistiendo e insistiendo, y hay que saber cuándo ponerle fin. Ese supuesto perfeccionismo en ocasiones no hace más que enmascarar cierta inseguridad. Así que piensa menos y haz más, y a por la siguiente tarea.

5 – Sé realista: No te pongas veinte cosas que hacer en el día ni cargues demasiado la agenda. Tienes que ser realista y saber de cuántas horas dispones y lo que calculas que te dará tiempo a hacer. De lo contrario, cuando llegue el final de la jornada y tengas cosas pendientes sin tachar te vas a frustrar.

Además de todo esto, yo comentaría, en el caso de que estés empezando, que tengas constancia. Trabaja, dibuja mucho, trata de mejorar, crea un proyecto personal, ya sea un libro ilustrado, una exposición en un bar, o una serie de gifs animados. Arma un buen portfolio orientado al mercado al que te quieres encaminar y trata de dar lo mejor de ti. Enseña lo que haces por redes sociales (pero sin obsesionarte con likes y comentarios, que eso no te va a dar de comer), en un blog, en Behance, o móntate una web. Y sobre todo, ten paciencia. Los encargos no te llegan de la noche a la mañana, en ocasiones pueden pasar meses, e incluso más de un año, desde que empiezas a contactar con editores y posibles clientes hasta que te proponen algo. Así que no desesperes y, mientras tanto, dibuja mucho y trata de mejorar día a día. A ver qué tal os va con estas recomendaciones.

Que tengáis un buen fin de semana.

8 comentarios en “Trucos de organización para ilustradores que empiezan (o no)”

  1. Muy agradecida Mar, me lo he leído de arriba a abajo, sin dejarme una coma, eres un encanto , no sabes lo que nos supone a los que estamos intentando llegar a ser ilustradores o dibujantes o lo que narices seamos . Un beso guapa.

  2. Gracias por tus consejos!
    Creo que saber dar flexibilidad a mi jornada y adaptarme a cuándo soy más productiva en cada proyecto es lo que más me ha costado. Hace tiempo uso la técnica pomodoro, empecé poniéndome el temporizador del móvil, pero no siempre le hacía caso, me pasé a la aplicación web (moosti se llama ahora) y no me termina de funcionar porque no siempre tengo el ordenador encendido y/o con sonido, así que ahora uso una app de movil y me va bien, consigo ser mucho más productiva que cuando no lo uso.

    1. Bueno, a mí a día de hoy aún me cuesta un poco, pero más o menos ya lo llevo bien. Tengo que probar YA la técnica Pomodoro 🙂

  3. Qué bueno Mar!!! para mí eres un gran ejemplo a seguir de voluntad y organización con lo que te apasiona. Yo aún soy un poco desastre, pero he de decir que la técnica pomodoro me ha ayudado, mi problema siempre es desengancharse del trabajo con ordenador, y esto pasa factura, e increíblemente esta técnica ha conseguido que pare y me sienta realizada.
    Gracias por tu reflexión todo lo que nos aportes lo leeremos con atención, en fin me encantas.

    1. Pufffff, es que el ordenador engancha, sin darte cuenta acabas pasando más tiempo del necesario delante de él. Esa es otra que tengo pendiente, usarlo sólo cuando sea necesario por trabajo y nada de distraerme mirando otras cosas. ¡ Un beso Ana!

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