El título que le he puesto a la entrada me obligaba irremediablemente a parodiar el meme de los dos Spiderman…

Que publique hoy esta entrada no es casual. Justo hace diez años, a finales de octubre de 2009, me estaba mudando a Madrid, a empezar un curso en diseño y gráfica publicitaria y a mover portfolios a lo loco. Nunca me he considerado una dibujante excelente (de hecho en la carrera había gente que me daba mil vueltas), pero lo que sí soy es persistente y trabajadora. Después de la carrera me pasé más de un año dibujando mucho, probando técnicas, y armando una carpeta que poder enseñar a posibles clientes. También trabajando para ahorrar dinero.

Antes ya había movido portfolios por email, y estaba a punto de entrarme un encargo que económicamente sería de una ayuda enorme en ese momento. Estaba dejando familia, amigos y trabajo por irme a la capital y cometer un acto casi suicida. Había gente que me decía que estaba loca, y si lo pienso ahora con perspectiva sí que era un poco locura, pero no me arrepiento para nada.

Estos días hace diez años de aquello. Y voy a activar el modo abuela cebolleta porque, de poder volver diez años atrás, lo haría como aquella señora del anuncio de lejía (con peluca oxigenada y todo) y me diría unas cuantas cosas que he aprendido estos años y que me serían útiles.

1 – Trabaja mucho

Esto suena a lo típico, pero es la verdad. Deja de procrastinar y mirar tonterías en internet y márcate objetivos realistas que puedas abarcar, como mejorar el portfolio, mejorar tu narración en imágenes, probar alguna técnica nueva…

2 – No tengas prisa

No pretendas llegar y besar el santo. Ya te dijeron en su día que ilustrar es una carrera de fondo y te vas a dar cuenta con el tiempo de lo cierto que es. Ves dando pasos firmes pero no trates de atajar.

3 – No te compares con otros

Pasarás mucho tiempo comparándote con otra gente a la que admiras, y eso sólo te va a generar inseguridad y ansiedad, así que procura evitarlo. Sin embargo es muy beneficioso que compares tu trabajo actual con el de hace unos años. Te va a subir la autoestima y confiarás más en tus capacidades.

4 – Ten un ánimo a prueba de bombas

Habrá muchísimas veces en las que tendrás que reclamar facturas, te pases largas temporadas trabajando más horas al día de las que querrías, momentos en los que no confíes del todo en lo que haces… Y por cosas así querrás dejarlo todo y buscarte un trabajo de verdad. Bien, siento decirte que diez años después seguirás con estas crisis a veces, y que toca lidiar con ello. Sólo puedo darte ánimos, y que espero que mi yo de dentro de otro diez años me dé la solución a esto.

5 – No tienes que demostrar nada a nadie

Te has metido en esto porque es lo que querías, así que ahora trabaja duro. No tienes que demostrar lo buena que eres a tu familia, ni a tus amigos, ni mucho menos a nadie de fuera que ni conoces ni les importas. Sólo demuéstrate a ti misma que vales para esto, así que continúa mejorando.

6 – Juega, dibuja porque sí

Una parte importante para mantener entrenada la creatividad es que dibujes porque sí. Vendrán picos de trabajo en los que estarás hasta arriba y sólo trabajarás y trabajarás. Dejar a un lado la parte lúdica te va a perjudicar, porque cuando entregues todo te quedarás con cara de ¿y ahora qué hago? y a veces serás incapaz de hacer algo por ti misma. Así que trata de sacar un hueco de vez en cuando y dibuja, experimenta y pásatelo bien. Te vas a sorprender de a dónde te puede llevar.

7 – Huye de trabajar a cambio de visibilidad

Sé que esto te lo grabaste a fuego, así que te felicito. Harás algunas cosas a cambio de algo pero irás aprendiendo a saber si te compensa o no hacer según qué cosas. Eres consciente de que la visibilidad no te pagará el alquiler y acabarás aprendiendo a pedir lo que te corresponde. Bravo.

8 – Negocia

Sé que no nos han enseñado a hacerlo y que tendrás miedo de intentarlo por si pierdes el trabajo. De haber negociado las primeras veces quizá hubieras conseguido mejores condiciones y más dinero en algunos de tus trabajos. Al final acabarás aprendiendo a hacerlo, porque aceptar precios a la baja nos perjudica a todos.

9 – Quítate la vergüenza de encima

He de decirte que a día de hoy lo sigo intentando, pero hemos mejorado mucho. Es fundamental que le eches morro, que aprendas a venderte, que hables con la gente cuando estés en un evento… Nunca se sabe dónde podrás hacer contactos o quién verá tu trabajo. La vergüenza no te pagará facturas, así que fuera.

10 – ¿Hemos tomado la decisión correcta?

Tomaste la decisión de lanzarte a por todas y te diré que este trabajo te hará inmensamente feliz, pero viene acompañado de bastantes altibajos, y eso es una [inserte aquí una palabra malsonante]. Los momentos bajos son horribles, sobre todo cuando esperas cobrar y no llega el pago, o pasas una racha en la que tienes que decir que no a todo lo que te entra por las condiciones lamentables que te ofrecen… pero los altos son un subidón que te van a hacer muy feliz. Seguramente mucha gente prefiere algo más estable, pero tu y yo hemos venido a esta vida a jugar, ¿verdad?.

Creo que estos puntos serían los más importantes a la hora de aconsejarme a mí misma hace unos años. No sé si estáis de acuerdo, si se los aplicaríais a vuestro yo del pasado, si añadiríais algo más… Contadme.

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Un comentario en “10 cosas que le diría a mi yo de hace 10 años”

  1. Hola Mar!!!
    Anda que me hiciste llorar…yo ando todavia, a mis 45 años arrepentida de no haber estudiado Bellas Artes, por no tenerlo bien en claro en su momento y hacer caso de las sugerencias de mi familia y amigos. Eso me pesa. Y ando con verguenza y no se negociar todavia. Y la pucha que me encanta dibujar. Gracias por estas palabras que has escrito por aca y demas esta decirte que admiro tu trabajo!!!!! Abrazo giganton para vos, Tiza la becaria y Pua!!!❤

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